domingo, 16 de junio de 2013

La generación del hambre

"Profesora, hoy traigo el bocadillo mágico: pan con pan. Y yo decido qué lleva dentro". 
Creo que cuando escuché esta frase hace unas semanas, literalmente <<se me cayó el alma a los pies>>. La cara más fea de la crisis se resume en esa frase, que engloba los más de 2,2 millones de niños y niñas que viven en hogares con pobreza severa y, en consecuencia,  que sufren malnutrición en nuestro país. 



Los pediatras alertan y coinciden en el mal de la malnutrición en nuestros menores. De hecho, el 44% de ellos la asocian con la falta de recursos. Y lo achacan en gran parte a la supresión del 20-30% de las becas comedor. Para más inri, la demanda de emergencia en servicios sociales de los ayuntamientos ha aumentado más del 250%, destinándose la mayor parte de este servicio a niños/as malnutridos.  



"He escuchado con preocupación historias de niños/as que se desmayan porque no hayan comido, que acuden dos y tres semanas con la misma ropa al colegio o que están en una situación de vulnerabilidad tras un desahucio". Relataba el Comisario para los Derechos Humanos del Consejo de Europa la semana pasada tras visitar varias comunidades autónomas españolas. 
Andalucía, Valencia, Cataluña y Canarias son las primeras comunidades que se han "puesto las pilas" en este sentido, dando 11.000 bolsas con alimentos básicos para desayuno y cena destinado a aquellos escolares en estado de malnutrición. 
Las consecuencias de todo esto se verán a largo plazo en el crecimiento de nuestros niños/as, pero a muy corto plazo en el rendimiento escolar de los mismos y en deficiencias hematológicas tales como anemia por falta de hierro, presente en alimentos perecederos y de mayor coste económico.



Cruz Roja Española ha activado ya el plan de emergencia de alimentación infantil, mediante el cual los/as niños/as que presenten la citada malnutrición, podrán beneficiarse de una beca para que tengan al menos tres comidas básicas al día, incluyendo los principales grupos de nutrientes esenciales. Hemos llegado al punto de necesitar una beca para poder comer.
Y no piensen que todo lo que aquí redacto se refiere a familias inmigrantes solamente (que en el lenguaje informal es lo que se suele escuchar); nada de eso: solamente el 40% de niños malnutridos proceden de familias inmigrantes en España.


Mi conclusión final después del mal rato que me ha supuesto informarme de todo esto, se resume en un inmenso gracias a todos aquellos que en su declaración de la renta marcaron el 0.7% para fines sociales, pues todas las medidas que arriba he mencionado son viables gracias a los 211 millones de euros que se donarán gracias a esa casilla. No puedo acabar sin mencionar a todas aquellas ONG que diariamente trabajan y luchan para que a nuestros niños y niñas no les falte un mendrugo de pan que llevarse a la boca. También a las personas anónimas que donan lo que tienen (y a veces lo que no también), a quienes acuden a sus casa pidiendo para comer.
Por último, y volviendo a la labor de las ONG, os dejo un cartel de la campaña que unicef lleva a cabo mediante fotografías solidarias contra la desnutrición infantil. 

La colaboración de todos/as es irremediablemente necesaria e indispensable.





2 comentarios:

  1. Cada día existe más necesidad y menos prestaciones...así nos va. Te recomiendo que te informes de la "no-universalidad" de nuestro sistema sanitario, de la situación de los inmigrantes (niños incluidos) en concreto, y de como estas medidas olvidan por completo la importancia de la salud pública.

    Me está gustando mucho el blog! ;)

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  2. Hay que seguir denunciando estas situaciones y trabajar para solventarlas. Desde un blog, una organización o en nuestro día a día hay que intentar dar voz a aquellos que no la tienen o simplemente no son escuchados.

    Sigue informando

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